sábado, 11 de junio de 2016

Entrevista a Nathalia Tórtora

En una entrada anterior les hablé sobre el fenómeno de la autopublicación de libros en Argentina. Para escribir esa entrada, entrevisté a cinco escritores argentinos. Hoy comparto con ustedes la entrevista que le hice a Nathalia Tórtora.


¿Por qué decidiste autopublicar tus libros?

Siempre me gustó escribir casi tanto como leer. Desde muy chica fui participando en varios talleres literarios y clubes de lectura; sin embargo, la idea de publicar mi primera novela no fue mía, sino una sugerencia por parte de otros escritores independientes. Admito que ni siquiera consideré la posibilidad de probar suerte con las grandes editoriales porque no consideraba que mis textos fuesen a interesarle a nadie. Afortunadamente, estaba equivocada. Continuamente recibo pedidos de copias para reseñas, o reseñas de gente que se encontró con mi libro por casualidad, personas que me dicen que alguien les recomendó la novela y cosas así.

¿De qué forma autopublicaste tus libros? ¿A través de una editorial, alguna plataforma en especial?

Mis libros independientes los autopublico primero por Amazon y Hesiodo (tanto en sus ejemplares físicos como digitales). Ambas plataformas imprimen por demanda; en otras palabras, cuando alguien compra el libro, ellos lo imprimen y lo llevan al correo. Lo bueno de utilizar este medio es que no necesito una inversión inicial que muchas veces los escritores independientes no poseemos. Pero sé que esto tiene sus desventajas. Por un lado, porque el precio de los libros de Hesiodo es bastante alto; mientras que los libros de Amazon —que son económicos y de excelente calidad— no llegan a Argentina por problemas de aduana. Además, no todos se animan a comprar por internet. Afortunadamente, todas mis novelas las he podido publicar también con pequeñas editoriales independientes como Ediciones De La Grieta y Thelema cuyos precios son accesibles. Lo que más me gusta de estas ediciones es que nada depende de mí. No debo preocuparme por hacer mi propia portada o diagramar el interior en mi casa; publicar con una editorial facilita las cosas y mejora la calidad de la publicación.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de ser un escritor autopublicado?

La primera desventaja es la falta de distribución. Los libros autopublicados no llegan a las librerías ni tienen publicidad en ningún lado. Los lectores no saben de la existencia de un montón de libros independientes que seguramente les encantarían. Y aunque los conocieran por verlos en algún blog, no los podrían conseguir porque no están en librerías. Esto es un problema especialmente para quienes nos dedicamos a escribir literatura juvenil. El adolescente promedio no tiene la posibilidad de comprar online o de viajar de una ciudad a otra por un libro. Otra gran desventaja es el tema de la calidad del libro. Muchos escritores independientes se enorgullecen porque corrigen sus propios libros y hacen sus portadas e interiores ellos mismos, sin embargo, en la mayoría de los casos se nota la falta de profesionalidad y calidad. Y esto, lamentablemente, ahuyenta a los lectores que están acostumbrados a ciertos estándares de diseño y calidad que muchos escritores no manejan (márgenes, tipos de letra, colores, formato de párrafos, etc). Pero no todo es negativo. Una de las ventajas de ser independiente es que nadie te corre con fechas de entrega o con qué es lo que deberíamos estar escribiendo. Un escritor independiente tiene la posibilidad de experimentar nuevos géneros, tomarse su tiempo, encajonar proyectos para más adelante y manejar sus horarios como prefiera. Además, el escritor independiente es dueño de su obra y puede publicarla cuantas veces quiera con distintas editoriales o servicios de impresión porque es dueño de sus propios derechos. Otro detalle interesante es que al publicar con Amazon o Hesiodo, el autor puede modificar o corregir su libro si fuese necesario. Por ejemplo, si encuentra un acento faltante, el escritor puede agregarlo y se modificará en las siguientes impresiones. De esta forma, el libro está en constante mejora y cada venta tiene mayor calidad que la anterior. Algunos quizás piensen que esto es “hacer trampa”, como me lo han comentado algunos lectores en el pasado, pero yo creo que en realidad es un factor que ayuda al crecimiento del escritor que aprende de sus propios errores. Además, ¿a quién no se le pasa un error de vez en cuando? Incluso quienes corrigen libros para grandes editoriales suelen tener ciertos deslices.

¿Te gustaría que una editorial conocida publique tus libros alguna vez?

Sí y no. Lo he pensado muchas veces, pero no logro tomar una decisión al respecto. Me encantaría que mi obra llegara a muchas más personas, así que por ese lado creo que sería excelente si una editorial reconocida decidiera publicar mis novelas porque siento que tengo un estilo peculiar que no es tan común, pero que le resultaría interesante a varios lectores —puedo estar equivocada—. Al mismo tiempo, me gusta la libertad para hacer lo que quiera con mis textos. Creo que sería interesante tener una novela publicada a gran escala, con buena repercusión y que gracias a esa sola novela los lectores pudiesen llegar a todas las demás, que seguirían siendo independientes. Es un sueño un tanto utópico, pero uno nunca sabe qué le depara la vida. Lamentablemente, dudo que algo como eso suceda. Las editoriales conocidas (al menos las de habla hispana) le cierran la puerta a los escritores incluso antes de leer sus  textos. Son muy pocas las editoriales que tienen opción para enviar un manuscrito, y en general no responden nunca. Por lo que me han contado editores que trabajan en empresas como esta, los manuscritos ni los miran salvo que necesiten nuevos títulos porque no tienen demasiadas publicaciones programadas para el resto del año. Me gusta más el sistema de USA en el que los escritores le envían sus manuscritos a editores que de forma gratuita los leen y evalúan. Si el editor considera que el libro vale la pena, se firma un contrato por el cual si el libro es publicado en menos de cierta cantidad de tiempo, el escritor cobra el 60% de las ganancias y el editor el resto. De esta forma el escritor no debe poner una inversión inicial y el editor es quién negocia con grandes editoriales. Soñar es gratis, así que entre lo positivo y lo negativo, digamos que me gustaría que en algún momento una editorial conocida publicara alguna de mis novelas, aunque dudo que eso suceda.

¿Estudiaste alguna carrera relacionada con la escritura? ¿Participaste de talleres literarios?

Soy licenciada en Museología y Gestión del Patrimonio Cultural, una carrera que no tiene que ver directamente con la escritura pero que me brindó muchísimas de las herramientas que he utilizado en mis novelas en cuanto a conocimiento sobre arte, historia y la ciudad de Buenos Aires. He participado en varios talleres literarios, especialmente en Ramos Mejia (donde estudié hasta terminar el secundario) y en clubes de lectura. 

Antes de publicar tus libros, ¿utilizás los servicios de algún corrector literario?

Desafortunadamente no tengo el dinero para realizar la inversión de contratar a un profesional. Sin embargo, luego de darle un par de lecturas por mi cuenta, envío mis textos a una conocida que es licenciada en Periodismo (que también es escritora independiente) para que le dé a mis textos la corrección final. Confío en ella más que en las editoriales independientes que muchas veces ofrecen servicios pagos de corrección por personas que no tienen ni la experiencia ni el conocimiento para ello.

En la actualidad, ¿estás escribiendo alguna obra que te gustaría publicar más adelante?

Actualmente estoy trabajando en dos proyectos. El más importante es mi nueva novela juvenil titulada “Purgatorio, el ocaso de la melancolía” que la estoy subiendo a Wattpad para que los lectores puedan disfrutarla de forma gratuita. Una vez que la novela esté terminada y corregida, posiblemente la publique en papel. Además estoy en tratativas con una ilustradora para realizar una antología de cuentos sobre Buenos Aires y sus excentricidades.

¿Qué consejos le darías a una persona a la que le gusta escribir?

Antes de empezar, me gustaría aclarar que uno puede escribir para sí mismo o para otros, aunque en la mayoría de los casos los autores hacemos ambas cosas al mismo tiempo. Con esto dicho, si escriben para ustedes y no tienen intención de publicar los textos, hay muy pocos consejos que pueda darles porque los escritos personales no deben atenerse a muchas de las reglas comerciales o socialmente aceptadas. Dejando eso en claro, si ustedes escriben con la intención de llegar a otras personas, hay varios factores a tener en cuenta. Por ello, me gustaría darles tres recomendaciones. Primero que nada, es válido decir que lo más importante a la hora de escribir es tener una buena idea, pero con eso no basta. Para poder escribir algo que otras personas leerán, es importante aprender ciertos conceptos gramaticales que no te enseñan en la escuela. Tienen que ponerse a estudiar reglas de acentuación muy específicas, estilos y puntuación para casos especiales. Además, yo recomiendo siempre ser organizados, tener un hilo que seguir, un listado de nombres de personajes y lugares con sus descripciones básicas y cosas así, para evitar contradecirse. A veces pasa que crean al personaje JUAN y dicen que es rubio, pero no aparece más hasta el capítulo 98 y ahí se olvidaron de todo y dicen que JUAN es pelirrojo. Hay que tener mucho cuidado con eso. Otro gran consejo es que acepten críticas. Muchas veces me pasa de estar en internet y encontrarme con textos de algún autor independiente que a pesar de ser interesantes, tienen errores de sintaxis o de puntuación en diálogos, y cuando uno les dice “La historia es interesante, pero tendrías que cambiar tal o cual cosa porque así está mal y podría quedar mucho mejor si lo corrigieras”, la respuesta de los escritores es “No sé, es mi estilo así”. Y un error no es una cuestión de estilo. Si algo está mal, está mal. A nadie le gusta que le corrijan lo que hace, pero hay que estar abiertos a recibir críticas, especialmente cuando están destinadas a mejorar un texto. Y lo más importante: lean. Lean mucho, todo tipo de libros. Juveniles, policiales, románticos, clásicos. Entre más lean más van a aprender y mejor van a poder escribir. Si lo único que leen son —por ejemplo— novelas románticas, cuando quieran escribir sobre una escena policial no van a tener ni idea de dónde empezar. Escriban una página por cada diez libros que lean. Lean autores consagrados e independientes, clásicos y modernos. Lo que está de moda y lo que no. Un poco de todo. Les aseguro que van a aprender más con sus lecturas que con cualquier taller literario o manual de gramática.



Pueden encontrar a Nathalia Tórtora en los siguientes sitios:







sábado, 4 de junio de 2016

Reseña: El bosque encantado (Johanna Basford)


El año pasado comencé a pintar libros de arteterapia porque estaba muy estresada y necesitaba relajarme. El primer libro que compré fue El jardín secreto de Johanna Basford. Me gustó mucho y luego compré El océano perdido, el segundo libro de esta ilustradora que se publicó en Argentina. Finalmente, en el verano compré el tercer libro de Basford: El bosque encantado.




Puedo afirmar que hasta ahora, El bosque encantado es mi preferido. Las imágenes de animales que contiene me parecen bellísimas: pájaros, ardillas, zorros, ciervos, conejos, ranas, insectos y animales fantásticos, como unicornios y dragones, nos invitan a darle rienda suelta a nuestra creatividad. Johanna Basford también nos deleita con paisajes llenos de plantas, flores y árboles como en El jardín secreto. Asimismo, hay varias imágenes de castillos misteriosos que estimulan nuestra imaginación.





Una cosa que me gustó mucho de este libro es que las páginas son más duras y resistentes que las de los otros dos. Yo siempre pinto con lápices y a veces se marcan las hojas, pero en este libro no pasa eso, y además, creo que voy a animarme a pintar algún dibujo con fibras. Al final del libro hay una agradable sorpresa. Nos encontramos con un dibujo desplegable de dos dragones, que ocupa cuatro páginas. La imagen está llena de detalles y va a ser todo un desafío pintarla. En resumen, un libro recomendable para gente que necesita relajarse y, por qué no, sacar a relucir y desarrollar esa veta artística que todos tenemos oculta.

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sábado, 28 de mayo de 2016

In My Mailbox: De enero a abril

Hoy les traigo una nueva edición de In my mailbox, sección del blog que realizo tres veces al año. In my mailbox es una creación de Alea, del blog Pop Culture Junkie y la extendió el blog The Story Siren. La idea es compartir todos los libros que uno haya adquirido, ya sea comprados, regalados o ganados en concursos. Hoy es el turno de los libros adquiridos entre enero y abril de este año. Son 14 y entre ellos se encuentran los últimos libros de la colección El séptimo círculo que editó Clarín.

El bosque encantado (Johanna Basford)

Adoro los libros de arteterapia de Johanna Basford. Cada vez que sale uno nuevo, lo compro. Este es el tercero que publicaron en Argentina. Pueden leer mi reseña de El jardín secreto aquí y la de El océano perdido acá.


Los dueños del mundo (Eduardo Sacheri)

Hace un tiempo leí La pregunta de sus ojos (pueden leer mi reseña aquí) y me gustó mucho, por eso no dudé en comprarme otro libro de este autor argentino. En este caso se trata de una serie de cuentos.


Las invitadas (Silvina Ocampo)

Me gustan mucho los cuentos de Silvina Ocampo. Leí Los días de la noche y Los que aman, odian, novela que escribió junto a su marido, Adolfo Bioy Casares (pueden leer la reseña aquí).


El juego de Ripper (Isabel Allende)

Este es el primer libro que compro de esta conocida escritora chilena. Por lo que vi en Goodreads, las críticas están repartidas. Vamos a ver de que lado estoy yo.


Allegiant (Veronica Roth)

Este es el tercer libro de la trilogía Divergent. Decidí comprarme esta trilogía porque en un sorteo gané Four, un libro con cuatro relatos relacionados con estas novelas. Tengo los cuatro libros en inglés.


Go Set a Watchman (Harper Lee)

To Kill a Mockingbird es uno de mis libros favoritos así que cuando salió a la venta Go Set a Watchman, decidí comprarlo. Recién este año pude conseguirlo.


British and American Short Stories (G. C. Thornley)

Este es un libro usado, que tiene varios años y me lo dio mi prima bibliotecaria. Reúne varios cuentos de autores británicos y estadounidenses que fueron adaptados y simplificados para que los estudiantes de inglés puedan comprenderlos mejor. Espero poder usarlo con mis alumnos.


Colección El séptimo círculo

Los toneles de la muerte (Nicholas Blake) y El que susurra (J. Dickson Carr)


Una voz en la oscuridad (Eden Phillpotts) y La sombra de la culpa (Patrick Quentin)


Los suicidios constantes (J. Dickson Carr) y El peso de la prueba (Michael Innes)


Los que aman, odian (Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares)

Pueden leer mi reseña aquí.


sábado, 21 de mayo de 2016

Entrevista a Ariel Pytrell

En una entrada anterior les hablé sobre el fenómeno de la autopublicación de libros en Argentina. Para escribir esa entrada, entrevisté a cinco escritores argentinos. Hoy comparto con ustedes la entrevista que le hice a Ariel Pytrell.


¿Por qué decidiste autopublicar tu último libro luego de haber publicado los demás libros de forma convencional?

Por una sencilla razón: considero a "Sombras de fin del mundo" (Bindalinē 1) como «original» y «literaria», que no responde a conclusiones de análisis de marketing. Todas las editoriales, nacionales y extranjeras, que recibieron el original aprobaron todo, pero no pasó la prueba de «vendible», según los parámetros actuales de lo que debe ser un libro «publicable». Me pareció una enorme pena que una historia que me llevó desarrollar casi toda la vida (comencé a escribir la lengua Danahuacal’ate, que es la que se habla en la serie, a los diez u once años) se perdiera para siempre. En fin, tal vez me equivoque al considerar mi propia obra, pero confío en el tiempo.

¿De qué forma autopublicaste tu libro? ¿A través de una editorial, alguna plataforma en especial?

Sombras del fin del mundo se publicó por primera vez en 2014 a través de la plataforma de autoedición —incipiente en aquel momento— Hesiodo, tanto en versión papel como ebook. Pero a fines del año pasado, retiré esta y las otras dos obras publicadas por esa plataforma, y las publiqué en 2016, también como autoedición, a través de Amazon (donde se venden todos mis libros desde hace muchos años), por medio de Insepia, una editorial personal.

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de ser un escritor autopublicado?

Entre las ventajas principales, puedo contar el hecho de que el mismo autor controla todas la instancias, desde el texto propiamente dicho (nadie te dice qué tenes que escribir o qué no) hasta las etapas de producción y distribución. Entre las desventajas, debo caer en un lugar común: la económica. Es durísimo para un autor, por más experiencia que tenga en el mercado editorial, traccionar su propio libro sin, prácticamente, mucha inversión. Muchas veces, el lector —y muchos autores que recién se inician— creen que el trabajo de un autor termina cuando pone el punto final a un texto, pero no es así. En realidad, en ese momento comienza otro trabajo tan fundamental como la concepción del libro. Para mí, las acciones para que mi libro llegue a los lectores —ningún escritor escribe para no ser leído— es la parte más difícil, precisamente, porque precisa de una inversión no siempre disponible. Otra de las desventajas puede ser el desprestigio que existe en una edición de autor. Si bien es, a todas luces, un prejuicio, no deja de ser injusto en muchos casos. En efecto, la mayoría de las autopublicaciones no son muy profesionales, ni en su redacción ni en la edición en sí. Pero muy pocos critican las ediciones «profesionales» de las editoriales convencionales cuando no están bien ejecutadas, y hay muchos ejemplos de este tipo. Además, quienes se encargan de difundir este prejuicio (generalmente, el torpedo de prensa de las editoriales fuertes) pasan por alto que Borges y Bioy Casares, para dar dos ejemplos vernáculos y prestigiosos, comenzaron sus vidas literarias, precisamente, como autores autoeditados. Las obras de ficción en español, acaso por la idiosincrasia latinoamericana, cuestan más llegar al gran público, tal vez por los prejuicios que mencionaba antes: la gente necesita que una «marca» editorial les dé confianza, aunque sea un bodrio lo que escribió. Esto nos pasa a todos, me incluyo, pero esta experiencia me enseñó que debemos trascender los preconceptos, hay muchísimos autores de altísimo nivel literario —no siempre compatible con los requerimientos editoriales del momento— que merecen ser leídos y, por lo tanto, publicados.

En la actualidad, ¿estás escribiendo alguna obra que te gustaría autopublicar más adelante?

Bueno, luego de "Sombras del fin del mundo", he autopublicado dos libros más ("Sócrates. Amanecer en la caverna" y "Laberintos", que son dos de mis últimas obras teatrales). Creo que, a pesar de las desventajas mencionadas más arriba, seguiré publicando en la modalidad de autoedición. Me interesa mucho las posibilidades de Amazon para esta tarea. Continúo escribiendo los libros de la serie (Enealogía) a la que pertenece "Sombras…", espero que pronto pueda publicarse la segunda parte de la primera trilogía. Pero no termina la cosa allí. En febrero de este año, y por una modalidad parecida, se publicó la versión en portugués de mi "Sócrates…", que ya está en venta en las tiendas de Amazon y muchas otras en todo el mundo, y se está traduciendo al italiano y al francés, este año habrá novedades al respecto. Y eso no es todo, "Sombras…" también está traduciéndose al inglés, sólo que ha llevado más tiempo a su traductor, pues se trata de una obra un poco complicada como para traducirla fácilmente: este mismo año saldrá a la venta en ese idioma, creo que se ampliarán muchísimo las posibilidades de llegar al gran público. Por otro lado, este año publicaré mi libro de cuentos "El destramaojos", sólo me faltan algunos detalles para terminarlo. Y, también, un libro de teoría teatral de mi campo de investigación y formación teatral: "El renacimiento de lo trágico. Neotragedia para actores, directores y dramaturgos". Sigo trabajando con la pasión y la responsabilidad de toda mi vida.

¿Creés que internet influyó para que cada vez haya más autores autopublicados?

Definitivamente, sí. Y eso es muy beneficioso, por un lado y, por el otro, trae una mayor dificultad para diferenciarse de una masa menos profesional. Creo que falta bastante formación en el oficio y profesión de los escritores. Ojalá podamos revertir esta realidad. Por el momento, agradezco la posibilidad que nos brinda una herramienta tan poderosa como la Internet.

¿Qué tiene que tener un libro para que una editorial importante se interese y quiera publicarlo?

Bueno, creo que ya hemos hablado de esto más o menos veladamente en las respuestas anteriores. Pero como escritor publicado en los canales tradicionales, haber trabajado como "ghost writer" y redactor publicitario durante años, y haber sido editor en distintas editoriales convencionales puedo agregar que estas responden a las «leyes del mercado». A estas leyes deberán ajustarse los textos que lleguen a las editoriales. Hay mucho de leyenda sobre cómo se manejan las empresas, y no lo desarrollaré aquí, por supuesto. Pero, en resumen, entiendo que en los últimos treinta años los editores son más parecidos a técnicos en marketing y dirección de empresas que a su otro costado, el literario. Esto trajo un cambio radical en la forma de gestionar el mercado, de «surtir» a las «demandas» de los géneros, porque publican libros cuyo valor radica en ofrecer garantías ya probadas. Hay poco espacio para lo nuevo, para los «Harry Potter» o los «Código Da Vinci» o los «El Señor de los Anillos», los libros de George R. Martin, que fueron absolutamente originales en su momento, y que llegaron al gran público luego de un período de rechazo casi sistemático. No sé si soy muy claro, sé que debería explayarme más. Tal vez quiero decir que un escritor moderno debe satisfacer más que nunca las «demandas» impuestas por las líneas políticas —que no, literarias— de las editoriales, pues el mercado está tan expandido como estratificado: el riesgo es mayor. Por todo esto, reivindico las plataformas serias de autopublicación. Creo que el texto, y su difusión, harán la diferencia. Espero estar allí cuando eso ocurra.

¿Qué consejos le darías a una persona a la que le gusta escribir?

No me gusta mucho dar consejos, pues las experiencias son personales y, a lo sumo, estas pueden ser compartibles, pero nunca transferibles o impuestas. Si se tiene en cuenta lo que acabo de decir, podré estar tranquilo de que se interpretará bien lo que sigue. En principio, recomendaría lo que, una vez, en un programa radial que conducía, me respondió María Kodama —la mujer de Borges— ante una pregunta mía similar. En rigor, se trata del mismo viejo consejo dado por el autor de "El Aleph": «leer mucho, convertirse en un —excelente lector». Es vital leer pero, sobre todo, saber leer. Leer de todo no significa «leer cualquier cosa», y mucho menos estar obligado a hacerlo o ser un «técnico» a ultranza (muy pocos profesionales de la crítica literaria y académica pueden convertirse en escritores y, mucho menos, en buenos escritores). Un libro —una historia— debe causarnos un íntimo placer, una saludable inquietud, la posibilidad de conocernos a nosotros mismos y de valorar la oportunidad de transformarnos. Esto es lo que creo. Luego, sí, estudiar en profundidad tanto las técnicas de la narratología como la lengua en sí misma. Hay errores tremendos en el dominio gramatical, hay una tendencia a creer que «uno escribe como habla», y este es un doloroso y lamentable error conceptual en el que caen, no sólo lectores desavisados o poco exigentes, sino también editores y escritores, lo cual es muy criticable. Siempre sostuve que un taller literario honesto debería atender, primero, estas cuestiones, además de enseñar a leer las obras de otros. Recomiendo enfáticamente que, para romper reglas, primero se las conozca, para hacer más positivo el aporte y no quede en una mera destrucción. Finalmente, aprender sistemáticamente las reglas del mercado editorial, tanto del convencional como del de autopublicación, las leyes de Propiedad Intelectual y las prácticas de cómo hacer llegar un texto a su destinatario. Ser escritor es un oficio y una profesión. Ser autor —sin entrar en debates sobre derechos y propiedades—, en cambio, es un grado que va más allá de esto que decimos, aunque lo integra, porque es una forma de ser y de vivir, de pensar y de sentir. Alea iacta est.


Pueden encontrar a Ariel Pytrell en los siguientes sitios:





sábado, 14 de mayo de 2016

Poema del mes: Estar enamorado (Francisco Luis Bernárdez)


Este mes elegí un poema que era muy popular hace unos años atrás, Se trata de Estar enamorado, poesía que forma parte del libro La ciudad sin Laura del poeta argentino Francisco Luis Bernárdez. Elegí este poeta porque siento que hoy en día no es muy recordado y, de hecho, las nuevas generaciones desconocen su obra. En cuanto al poema, lo elegí porque a mí me gustaba mucho cuando era adolescente.

Estar enamorado

Estar enamorado, amigos, es encontrar
el nombre justo a la vida.
Es dar al fin con las palabras que para hacer
frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel
en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que
reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de
la carne respira.
Es contemplar, desde la cumbre de la persona,
la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera
que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz
profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la
perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad
de nuestra sombra está vencida.

Estar enamorado amigos, es descubrir dónde
se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de
un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado
prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de
cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los
perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo
recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera
que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo
ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del
corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de
la música sin tasa.

Estar enamorado, amigos, es adueñarse de
las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la
cabeza distraída.
Es recordar a Garcilazo cuando se siente la
canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las
primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de
una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña
con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay
fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre
la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda
confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una
pequeña lucecita.

Estar enamorado, amigos, es padecer espacio
y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de
las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con
las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las
lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias
del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo
tiempo compartir su noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna
todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea
de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no
volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de
tener las manos puras.

Francisco Luis Bernárdez (1900 - 1978)
Francisco Luis Bernárdez nació en Buenos Aires, el 5 de octubre de 1900, y falleció en la misma ciudad, el 24 de octubre de 1978. Entre 1920 y 1924, vivió en España, lugar donde recibió la influencia de poetas modernistas. También residió durante un tiempo en Portugal. Cuando volvió de España, Bernárdez se unió al grupo de Florida, una agrupación informal de artistas de vanguardia y apoyó en este período el ultraísmo y las corrientes europeas propias de esta época. Bernárdez fue amigo de Jorge Luis Borges y participó de la segunda época de la revista Proa en las Letras y en las Artes.

Luego, trabajó en el diario La Nación, escribió para la revista Criterio e integró el grupo fundador del diario El Mundo. En 1937, fue nombrado secretario público de la Biblioteca Municipal Miguel Cané e hizo ingresar a Borges, quien trabajó como auxiliar catalogador. También fue director general de Cultura Intelectual y Bibliotecas Públicas Municipales, y formó parte de la Academia Argentina de Letras. Después de 1955, se incorporó al servicio extranjero de Argentina, como embajador en Madrid, hasta 1960. Más tarde, se jubiló como ministro plenipotenciario. Entre sus obras se destacan El buque, Cielo de tierra, La ciudad sin Laura (inspirada en su esposa), Poemas elementales y Poemas de carne y hueso.


URL de la imagen: https://www.goodreads.com/photo/author/4668683.Francisco_Luis_Bern_rdez
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Luis_Bern%C3%A1rdez

sábado, 7 de mayo de 2016

Reseña: El secreto de Jane Austen (Gabriela Margall)

El secreto de Jane Austen es una novela de la escritora argentina Gabriela Margall. Fue publicada el año pasado por Ediciones B bajo el sello Vergara.

Laura Robles es profesora de historia y trabaja en la universidad. Fanática de Jane Austen, sueña con ser escritora. Luego de dos años de trabajo, por fin termina una novela, pero no se anima a contárselo a nadie. Julián Cavallaro es un escritor y editor que, después de un desengaño amoroso, está desencantado y triste. Un día, Laura y Julián se conocen y se enamoran. Tienen largas charlas sobre Jane Austen, el amor, los libros, el deseo y la escritura. Sin embargo, los dos tienen el corazón con cicatrices, lo que provocará un distanciamiento.

Tengo que reconocer que compré el libro porque Jane Austen aparecía en el título y la portada era preciosa. Al igual que Laura, la protagonista del libro, y Gabriela Margall, la autora, soy fanática de esta gran escritora inglesa. También debo reconocer que no suelo leer muchas novelas románticas porque me parecen todas iguales. Pero les puedo decir que fue una buena elección. El secreto de Jane Austen es una comedia romántica contemporánea con personajes reales y eso me gustó mucho. Hoy en día es muy común que los protagonistas de las novelas tengan menos de 25 años. En este caso los protagonistas son treintañeros como yo y viajan en colectivo como cualquier persona común y corriente. Otra cosa que me gustó es que los personajes pertenecen a mi mundo: el de los profesionales con carreras relacionadas con la literatura y la escritura, como editores, escritores o traductores.

La novela está narrada en tercera persona, la mayoría de los capítulos desde el punto de vista de Laura y algunos, desde el de Julián. Entre mis personajes preferidos se encuentran Ana y Alejandro, que forman una pareja despareja, y Alicia, la madre de Ana. Recuerdo un capítulo muy divertido en el que dos amigas de Ana se juntan con Laura y Ana a hablar de desengaños amorosos y clasifican a los hombres de una forma muy especial.

Con respecto a los protagonistas, puedo decir que Laura es una chica muy inteligente y divertida, y no se parece en nada a las típicas heroínas tontas que suelen aparecer en las novelas rosas. Julián también es inteligente, pero lamentablemente ha tenido malas experiencias amorosas que lo han lastimado y eso hace que actúe a la defensiva. Como buena fan de Jane Austen, me gusta cuando Laura y Julián hablan sobre esta escritora, comentan su vida y algunas de sus obras y personajes. Tal vez los admiradores más fanáticos de Austen puedan considerarla una historia liviana, tal vez prefieran algo más profundo. Pero a mí me pareció una comedia divertida, que muestra cómo son las relaciones amorosas hoy en día.

A la hora de puntuar la novela, le puse cuatro estrellas en Goodreads porque me entretuvo mucho. Tan enganchada estaba, que leía solo dos capítulos por día para alargar el libro, no quería que se terminara. Fue la primera novela que leí de Gabriela Margall y espero que no sea la última. Me gustaría leer alguna de sus novelas históricas más adelante.

sábado, 30 de abril de 2016

Entrevista a Vanina Rodríguez

En una entrada anterior les hablé sobre el fenómeno de la autopublicación de libros en Argentina. Para escribir esa entrada, entrevisté a cinco escritores argentinos. Hoy comienzo a publicar las entrevistas y la primera autora que respondió mis preguntas fue Vanina Rodríguez.



¿Por qué decidiste autopublicar tus libros?

Cuando decidí que había llegado la hora de publicar una de mis novelas pude confirmar que, en general, para un autor que recién comienza el camino no es fácil. Por supuesto, uno de los temas más complicados es poder conseguir una editorial. Es muy difícil llegar a una que reciba el material y que lo analice. La mayoría, si contesta, dice que “tiene cerrada las puertas para recibir manuscritos”. Eso no iba a detener mi sueño de tener al menos uno de mis libros publicados (hoy ya son tres); por ese motivo la ruta alternativa es la autopublicación. Es muy satisfactorio ver cómo los lectores van acompañando, sumándose a ser parte de este sueño.

¿De qué forma autopublicaste tus libros? ¿A través de una editorial, alguna plataforma en especial?

Todos fueron publicados a través de una editorial cordobesa. La distancia no es un inconveniente puesto que la mayoría de las etapas del proceso de edición se van resolviendo vía mail, con archivos que vienen y van. Además de los libros en papel, ofrecen no sólo la opción digital sino también el sistema bajo demanda a través de su librería virtual. Cabe aclarar que, al día de hoy, mis libros ya no son comercializados por ella, pero aún tengo ejemplares de las últimas reimpresiones (los cuales los manejo yo).

¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de ser un escritor autopublicado?

La autogestión implica resignar horas de escritura para convertirse en el responsable de publicidad, prensa, organización de eventos, edición de videos, diseñador, etc. ¡Todo un aprendizaje! Cada uno puede tomar sus propias decisiones y disponer de la obra como mejor le parece; incluso desde lo económico optando por los medios en que será comercializada y los porcentajes correspondientes. La venta personal es el mayor beneficio, pero sin duda esto se debe al contacto directo con los lectores, especialmente en las ferias. Un punto a favor que nace de la necesidad de aunar esfuerzos e intercambiar estas experiencias entre los autores independientes son las diferentes iniciativas que están surgiendo para tal fin. En mi caso particular, soy administradora de LEA (Literatura de Escritores Argentinos) junto a Javier Del Ponte y Gabriel Sosa. Escribir puede ser un proceso solitario, pero el camino literario no tiene porqué ser transitado en soledad.

¿Te gustaría que una editorial conocida publique tus libros alguna vez?

Sería interesante ya el sólo hecho de saber que han tenido en cuenta mis obras para analizarlas. A veces priorizan obras extranjeras, cierran las puertas a autores noveles y no dan lugar al fantasy de escritores argentinos. Ciertas respuestas desaniman ya que la mayoría de ellas (o todas) ni siquiera permiten el envío para una lectura del abstract de la obra a presentar, pero la idea es algún día publicarlos a todos, a los libros que tengo terminados y a los que están por venir, siempre creciendo y aprendiendo. Ojala en el futuro sea con el apoyo de una editorial conocida.

¿Estudiaste alguna carrera relacionada con la escritura? ¿Participaste de talleres literarios?

He estudiado una carrera completamente diferente; también idiomas, inglés y francés. Hace unos años realicé un muy interesante curso de literatura en inglés. Por otro lado, he participado de cafés y encuentros literarios. Incluso obtuve reconocimientos en cuento y poesía en un concurso organizado por uno de esos grupos literarios (auspiciado por la Municipalidad de Berazategui). En la actualidad, fui convocada para coordinar el taller literario de un centro cultural de Sarandí (Avellaneda, Bs. As.) que acaba de inaugurarse.

Antes de publicar tus libros, ¿utilizás los servicios de algún corrector literario?

Antes de decidirme a publicar, nadie había leído ninguna de mis obras. La directora de la editorial con la que he trabajado fue la primera en hacerlo con «Gemma» y «Perpetua». Ellos ofrecen el servicio de corrección y mis novelas (las mencionadas y «Gemma, todo por vos»),por supuesto, han pasado por esa etapa del proceso. Esas devoluciones fueron entonces las primeras, y es maravilloso cómo a lo largo del tiempo he recibido de parte de los lectores los mismos comentarios positivos.

En la actualidad, ¿estás escribiendo alguna obra que te gustaría publicar más adelante?

Tengo muchas obras esperando su momento de ver la luz y sí, siempre hay alguna más en proceso. Varias a la vez, de hecho. ¿Publicarlas a todas? Sí, me encantaría. Hoy en día no es fácil, pero todo el cariño, los comentarios propios de los libros y el apoyo que recibo, me impulsan hacia adelante y representan un mimo al alma. El desafío es llegar a los lectores, que conozcan mis novelas y se dejen atrapar por ellas; todos los días se trabaja un poquito para ello. Ayuda muchísimo que personas como vos, Soledad, nos regalen un espacio para poder difundir nuestras obras y experiencias. Estoy muy agradecida

¿Qué consejos le darías a una persona a la que le gusta escribir?

Me suelen escribir o preguntar, lo cual es realmente un halago. Me emociona muchísimo que alguien se interese en saber lo que pienso y me deje ser parte del principio de su camino literario. Lo principal es ANIMARSE.¡Que las ideas no se pierdan! No duden en escribir lo primero que se les ocurre. No hay escritos malos; hay textos que pueden mejorar. Todos nacen de una primera idea que no se desestimó y que sirve aunque sea, nada más ni nada menos, para llevarnos hacia otra mejor.
Es importante dejarlo fluir y obviamente disfrutarlo. Así que… ¡a darle alas a nuestros sueños de papel!


Podés encontrar a Vanina Rodríguez en los siguientes sitios:







sábado, 23 de abril de 2016

Reseña: Northanger Abbey (Jane Austen)

La abadía de Northanger es una novela escrita por la reconocida autora inglesa Jane Austen. El libro fue escrito a fines del siglo XVIII y publicado por primera vez (y de forma póstuma) en 1817. Yo leí la edición de Debolsillo de 2015, traducida por Isabel Oyarzábal.

La protagonista de la novela es Catherine Morland, una chica de diecisiete años, quien viaja a la ciudad de Bath con el señor y la señora Allen. Es la primera vez que Catherine viaja y conoce a mucha gente nueva. Entre esas personas se encuentran, por un lado, los hermanos Isabella y John Thorpe y, por el otro, los hermanos Eleanor y Henry Tilney. Catherine y sus amigos asisten a reuniones, bailan, conversan y hacen excursiones hasta que un día la familia Tilney la invita a conocer la residencia familiar: la misteriosa abadía de Northanger.

Esta novela es diferente al resto de las novelas de Austen. Para empezar, es una parodia de las novelas góticas que estaban de moda en la época en que vivió la autora, por lo tanto está llena de situaciones humorísticas que aún hay causan gracia. En el libro se nombran muchas novelas, que pensé que eran inventadas, pero después descubrí que eran verdaderas, como Los misterios de Udolfo. Jane Austen critica los clichés de este tipo de historias. Además está escrita de una forma muy "moderna". Por ejemplo, en algunos momentos, la escritora le habla directamente al lector, opina y debate sobre las novelas, los lectores y las convenciones sociales. Siento que, en esta novela, Jane Austen abre la puerta de su mundo interior y logra expresar libremente sus ideas y pensamientos. Me gustó mucho ver lo que pensaba la gente sobre las novelas. Por un lado, tenemos a Catherine, que adora leer novelas hasta el extremo de mezclar la ficción con la realidad y, por el otro, está John Thorpe, que no lee novelas y las considera una diversión inferior.

Y en este momento, tengo que explayarme sobre los personajes que son un punto importante en la historia. Como en todas las obras de Austen, siento que a través de sus historias viajamos en el tiempo y espiamos por un rato cómo vivía y qué pensaba la gente hace doscientos años atrás. Como dije anteriormente, Catherine es una ávida lectora de novelas góticas. Al principio de la novela, es una chica inexperta pero con el tiempo madura y aprende a no mezclar la realidad con la ficción. Henry Tilney es el protagonista masculino de la novela. Es un clérigo y lleva una vida tranquila. Aunque no me gustó tanto como otros galanes de las novelas de Austen (adoro al señor Darcy, al señor Knightley y al coronel Brandon), no puedo negar que el señor Tilney tiene su encanto. Su hermana Eleanor se convierte en una leal amiga de Catherine y es uno de mis personajes favoritos del libro. Otros integrantes de la familia Tilney son Frederick, el hijo mayor, y el general Tilney, padre de los tres hermanos. Frederick es un mujeriego que solo quiere divertirse y el general Tilney es un padre despótico e interesado. Lo único que le importa es casar a sus hijos con personas que sean adineradas. Con respecto a los antagonistas de la novela, tenemos a los hermanos Thorpe: Isabella y John. Isabella, una chica manipuladora y egoísta, se convierte en los primeros capítulos del libro en la mejor amiga de Catherine ya que está interesada en su hermano James Morland. John es el personaje más insoportable de la novela. Es arrogante y se interesa en Catherine porque cree que tiene plata. Es totalmente opuesto a Henry Tilney y genera varios malentendidos en la novela.

A la hora de calificar La abadía de Northanger en Goodreads, no dudé y le puse cinco estrellas. Me gustó tanto como Orgullo y prejuicio y Emma, dos novelas muy conocidas de Jane Austen. Un must-read para los fans de Austen, pero también recomendado a los que gustan de los clásicos y de las historias de época con un poco de humor y crítica social.

sábado, 16 de abril de 2016

El fenómeno de la autopublicación de libros en Argentina

Desde hace un par de años, comenzó a llamarme la atención la cantidad creciente de escritores autopublicados. En los primeros tiempos, eran más que nada extranjeros, pero luego empecé a notar que había varios argentinos. Debo reconocer que al principio no les di mucha importancia y no tenía ganas de leerlos. Me imaginaba que eran amateurs que escribían obras de dudosa calidad literaria. Sin embargo, la curiosidad pudo más y me animé a leer algunos libros y cuentos. Así descubrí que había de todo. Por un lado, es cierto que algunos eran muy amateurs y sus textos tenían graves errores de puntuación, gramática y ortografía, pero por otro lado, había algunos que eran de una calidad que nada tenía que envidiarle a los libros publicados por editoriales reconocidas. Para conocer más sobre este fenómeno, entrevisté a cinco escritores argentinos autopublicados: Vanina Rodríguez, Ariel Pytrell, Nathalia Tórtora, Javier Del Ponte y Melisa Ramonda.

Me intrigaba la formación de los escritores autopublicados. Una se imagina que todos los escritores estudiaron Letras, pero me llevé una sorpresa al ver que, en su mayoría, han estudiado disciplinas que no tienen gran relación con la literatura. Vanina Rodríguez estudió Hotelería y Nathalia Tórtora es licenciada en Museología y Gestión del Patrimonio. No obstante, ambas han participado de talleres literarios; incluso, Vanina coordina uno. Por su parte, Javier Del Ponte estudió Derecho durante unos años para luego cambiar y dedicarse a estudiar Psicología, carrera, que afirma, le posibilitó el ingreso al mundo de la escritura. Melisa Ramonda además de ser diseñadora, también es ilustradora y cuenta que trata de aprender lo necesario para escribir sus obras. Ariel Pytrell es el que tiene una formación más clásica, en comparación con el resto de los escritores que entrevisté, ya que sí estudio Literatura. Sin embargo, es importante remarcar que también es director y formador de actores.


Una de las preguntas que les hice a los escritores fue por qué decidieron autopublicar sus libros. La mayoría se queja de que las grandes editoriales no tienen en cuenta a los nuevos escritores. Vanina comenta que "es muy difícil llegar a una que reciba el material y que lo analice. La mayoría, si contesta, dice que tiene cerrada las puertas para recibir manuscritos”. Ariel, que es un escritor experimentado y que a diferencia del resto sí ha sido publicado por editoriales, me contó su experiencia personal al intentar publicar la novela Sombras del fin del mundo: "considero a Sombras de fin del mundo (Bindalinē 1) como «original» y «literaria», que no responde a conclusiones de análisis de marketing. Todas las editoriales, nacionales y extranjeras, que recibieron el original aprobaron todo, pero no pasó la prueba de «vendible», según los parámetros actuales de lo que debe ser un libro «publicable». Me pareció una enorme pena que una historia que me llevó desarrollar casi toda la vida (comencé a escribir la lengua Danahuacal’ate, que es la que se habla en la serie, a los diez u once años) se perdiera para siempre". Ariel remarca que las editoriales se rigen por las leyes del mercado y opina que "en los últimos treinta años los editores son más parecidos a técnicos en marketing y dirección de empresas que a su otro costado, el literario. Esto trajo un cambio radical en la forma de gestionar el mercado, de «surtir» a las «demandas» de los géneros, porque publican libros cuyo valor radica en ofrecer garantías ya probadas".



Con respecto a la forma en que autopublicaron sus libros, Ariel, Melisa y Nathalia optaron por publicar a través de Amazon. Ariel y Nathalia además utilizaron los servicios de Hesíodo, una plataforma argentina. Ambas plataformas imprimen por demanda, Según Nathalia, lo bueno de utilizar este medio es que no se necesita una inversión inicial que muchas veces los escritores independientes no poseen. En el caso de Melisa hay que destacar que ella misma se encarga del diseño, edición y maquetación de los libros mediante su propio emprendimiento, Dark Unicorn Ediciones. Vanina y Javier, por su parte, optaron por editoriales argentinas que publican libros de escritores independientes, como Tinta Libre y Thelema. Nathalia también utilizó este tipo de editoriales, en su caso, la ya nombrada Thelema y Ediciones de la Grieta. Le pregunté a Javier si en Rosario había posibilidades de autopublicación y me nombró a Baltasara Editora y a Laborde Editor.


Les pregunté a los escritores cuáles eran las desventajas de la autopublicación y coincidieron en cuatro puntos negativos: el alto costo económico, las múltiples tareas que debe realizar el escritor, la falta de distribución y publicidad, y el desprestigio que tienen las ediciones de autor. Ariel considera que "es durísimo para un autor, por más experiencia que tenga en el mercado editorial, traccionar su propio libro sin, prácticamente, mucha inversión". Vanina afirma que "la autogestión implica resignar horas de escritura para convertirse en el responsable de publicidad, prensa, organización de eventos, edición de videos, diseñador, etc". Melisa opina que "tener el aval de un sello editorial conocido y que haya publicidad a un nivel más importante siempre ayuda a vender mucho más que la promoción que uno puede hacer. El autopublicado está limitado de muchas formas, la venta del libro en papel es la que más sufre porque si la gente no lo ve en su librería amiga, no se va a meter en internet a comprarlo, muchas veces es compra por impulso". Algo similar nos cuenta Nathalia: "los libros autopublicados no llegan a las librerías ni tienen publicidad en ningún lado. Los lectores no saben de la existencia de un montón de libros independientes que seguramente les encantarían. Y aunque los conocieran por verlos en algún blog, no los podrían conseguir porque no están en librerías. Esto es un problema especialmente para quienes nos dedicamos a escribir literatura juvenil. El adolescente promedio no tiene la posibilidad de comprar online o de viajar de una ciudad a otra por un libro". Según Javier,
hay "varios factores que convergen para que el trabajo del autor independiente sea difícil y poco valorado. Por un lado, lo que yo llamo como falta de riesgo editorial. ¿Qué quiere decir esto? Que las grandes compañías editoriales han dejado de buscar la novedad en las penumbras, hoy se limitan a tomar fenómenos en expansión y añadirle todo su aparataje publicitario y de difusión para que aquellos fenómenos alcancen tamaños mundiales (y que por otro lado, muchas veces esos fenómenos distan mucho de ser literatura de calidad, me reservo los ejemplos). Por otro lado, y en consecuencia del primer factor, está la falsa creencia de que aquello que no ha tomado trascendencia, que no tiene un sello editorial importante, no tiene la calidad suficiente".

Pero no todo es negativo. Entre las ventajas, podemos citar que el escritor puede controlar todo el proceso de publicación y no recibe presiones por parte de las editoriales. Nathalia opina que "una de las ventajas de ser independiente es que nadie te corre con fechas de entrega o con qué es lo que deberíamos estar escribiendo. Un escritor independiente tiene la posibilidad de experimentar nuevos géneros, tomarse su tiempo, encajonar proyectos para más adelante y manejar sus horarios como prefiera. Además, el escritor independiente es dueño de su obra y puede publicarla cuantas veces quiera con distintas editoriales o servicios de impresión porque es dueño de sus propios derechos". Vanina destaca además las distintas iniciativas que están surgiendo para que los escritores autopublicados puedan aunar esfuerzos e intercambiar sus experiencias, como LEA (Literatura de Escritores Argentinos), una iniciativa que lleva adelante junto con Javier y Gabriel Sosa.

Ante la pregunta de si les gustaría que una editorial conocida publique sus libros, la mayoría contestó que sí. Melisa afirma que "mientras sean serios conmigo y respeten mi trabajo, yo me animaría a trabajar con una editorial. Todo depende de lo que ofrezcan. A mí me interesa la distribución del libro físico más que cualquier otra cosa, en este momento, porque es algo que no tengo". Nathalia cree "que sería interesante tener una novela publicada a gran escala, con buena repercusión y que gracias a esa sola novela los lectores pudiesen llegar a todas las demás, que seguirían siendo independientes. Es un sueño un tanto utópico, pero uno nunca sabe qué le depara la vida". Por el contrario, Ariel, que varias veces fue publicado por editoriales, cree que, a pesar de las desventajas, seguirá publicando en la modalidad de autoedición. Se muestra muy interesado en Amazon. 

Escribir esta entrada fue una gran experiencia para mí. Me llevó varios días de producción. Tuve que pensar las preguntas, contactar a los escritores y redactar la entrada. Me sirvió para dejar de lado los prejuicios iniciales que tenía con los escritores independientes, ya que aprendí que hay una gran cantidad de trabajo y esfuerzo detrás de un libro. Además, admiro la pasión por la escritura que los alienta a seguir adelante a pesar de las adversidades para poder cumplir su sueño. Gracias a esta entrada, también descubrí que me gusta hacer entrevistas, por lo que más adelante proyecto contactar a otros escritores. Y también a varios traductores para que me cuenten sus experiencias. De forma mensual voy a ir publicando las cinco entrevistas que hice para esta entrada. ¡No se las pierdan!

sábado, 9 de abril de 2016

Cuento del mes: The Lottery (Shirley Jackson)


Este mes elegí el cuento La lotería de la escritora estadounidense Shirley Jackson. Fue escrito y publicado en el mes de junio de 1948 en la revista The New Yorker. Al principio, el relato no tuvo un buen recibimiento por parte del público y varios lectores enviaron cartas con quejas a la revista. Incluso muchos lectores dejaron de comprarla. Elegí este cuento porque es una de las obras que sirvió de inspiración a Suzanne Collins para escribir Los juegos del hambre.

Pueden leer la versión original en inglés aquí o la traducción al español aquí.

Luego de leer el cuento de Jackson, me di cuenta de que Collins se había inspirado en este relato para escribir las escenas de las cosechas de tributos. En el cuento de Jackson, vemos como todos los habitantes de un pequeño pueblo estadounidense se reúnen para presenciar un sorteo. Un gran acierto de la escritora es contarle al lector cuál es el "premio" de la lotería recién en los últimos párrafos del cuento. El suspenso de la historia mantiene enganchado al lector que no entiende por qué la gente junta piedras ni qué tipo de premio obtendrá el "afortunado" ganador.  
Como dije anteriormente, el relato tuvo una recepción negativa y muchos lectores le pidieron a la autora que diera explicaciones sobre la situación narrada en la historia. Un mes después de la publicación de The Lottery, Shirley Jackson dijo: "Es muy difícil explicar lo que quise transmitir con la historia. Al ambientar un rito antiguo y brutal en el presente y en mi propio pueblo, quise provocar un impacto en los lectores del cuento con una dramatización gráfica de la violencia sin sentido y la crueldad general que ocurre en sus propias vidas". 

Shirley Jackson (1916 - 1965)
A pesar de la controversia inicial, The Lottery se convirtió en un clásico de la literatura estadounidense y hoy en día, es un cuento que suele leerse en las escuelas. Si después de leer el cuento, tienen ganas de leer un análisis profundo y comprender los simbolismos de la historia, les recomiendo que lean el análisis de Sparknotes. En 1969, se filmó un corto basado en este relato. Es muy fiel al original. Pueden verlo aquí. En 1996, se hizo una película para televisión que funciona a modo de secuela del cuento. Les dejo el enlace aquí


URL de las imágenes: 

sábado, 2 de abril de 2016

Reseña: Los que aman, odian (Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares)

Los que aman, odian es una novela policial escrita por Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Fue publicada por primera vez en 1946, en la legendaria colección El séptimo círculo, por la editorial Emecé. El ejemplar que yo tengo es una reedición que sacó el diario Clarín este año.

El médico homeópata Humberto Huberman se hospeda en un solitario hotel de Bosque del Mar que pertenece a unos parientes lejanos, Esteban y Andrea. Huberman es escritor además de médico y se aloja en el hotel para poder realizar una adaptación para el cine de la obra Satyricón de Cayo Petronio. Allí conoce a las hermanas Emilia y Mary, a un hombre de apellido Atuel y a los doctores Cornejo y Manning. También vive en el hotel un niño llamado Miguel, que es sobrino de Andrea. Una tormenta de arena provoca que nadie pueda abandonar el hotel y, en medio de esta tempestad, un hecho luctuoso acontece: Mary aparece muerta. La policía irrumpe para investigar la misteriosa muerte y Huberman colabora activamente con la investigación.

La novela Los que aman, odian está narrada en primera persona por el doctor Humberto Huberman, un narrador testigo que nos relata todo lo que ocurrió durante su estadía en Bosque del Mar. La novela consta de 34 capítulos breves y, en total, tiene solo 149 páginas por lo que se lee muy rápido.

Se trata de una novela policial tradicional, similar a las de Agatha Christie, pero que transcurre en Argentina en la década del cuarenta, lo que le da un toque especial. Cumple con las características propias de este tipo de novelas: una muerte misteriosa, varios sospechosos y una resolución final. Muchos consideran que esta novela es, en realidad, una parodia de las novelas policiales de la época. El libro tiene fragmentos humorísticos. Un personaje muy gracioso es la dactilógrafa, que se la pasa matando moscas.

Me gustaron mucho las imágenes que crearon los autores, como el hotel rodeado de arena, el velero abandonado en la playa, el cangrejal y la tormenta de arena que dura varios días. Con respecto a los personajes, me sorprendió encontrar a una "colega" en la novela. Mary es una traductora literaria, que se dedica a traducir novelas policiales. Esta novela nos muestra cómo se ejercía esta profesión de un modo artesanal en aquellos años. Mary escribía a mano o con una máquina de escribir. En su habitación, tenía los libros que había traducido como así también los borradores de sus traducciones (anotaba varias opciones para la traducción de una oración hasta que encontraba una que le gustaba). No debemos olvidar que Ocampo y Bioy Casares trabajaron como traductores literarios. También me sorprendió encontrar un personaje que tiene el mismo nombre de pila que mi papá (el comisario Raimundo Aubry). Se ve que Raimundo era un nombre bastante común por aquel entonces.

Luego de leer la novela, dudé sobre cuántas estrellas ponerle en Goodreads. Sería 3,5 de 5, pero como siempre  redondeo para arriba, quedó en 4 estrellas. No es un gran libro, a muchas personas tal vez le resulte muy simple la trama, en comparación con otras novelas. Sin embargo, me resultó muy entretenida además de contar con el encanto de ser el único libro que escribió de forma conjunta el matrimonio Ocampo-Bioy Casares, dos de mis escritores argentinos preferidos. Es un libro ideal para leer en el verano, en la playa, cuando uno quiere evadirse un rato de la realidad y las preocupaciones cotidianas.