sábado, 2 de abril de 2016

Reseña: Los que aman, odian (Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares)

Los que aman, odian es una novela policial escrita por Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Fue publicada por primera vez en 1946, en la legendaria colección El séptimo círculo, por la editorial Emecé. El ejemplar que yo tengo es una reedición que sacó el diario Clarín este año.

El médico homeópata Humberto Huberman se hospeda en un solitario hotel de Bosque del Mar que pertenece a unos parientes lejanos, Esteban y Andrea. Huberman es escritor además de médico y se aloja en el hotel para poder realizar una adaptación para el cine de la obra Satyricón de Cayo Petronio. Allí conoce a las hermanas Emilia y Mary, a un hombre de apellido Atuel y a los doctores Cornejo y Manning. También vive en el hotel un niño llamado Miguel, que es sobrino de Andrea. Una tormenta de arena provoca que nadie pueda abandonar el hotel y, en medio de esta tempestad, un hecho luctuoso acontece: Mary aparece muerta. La policía irrumpe para investigar la misteriosa muerte y Huberman colabora activamente con la investigación.

La novela Los que aman, odian está narrada en primera persona por el doctor Humberto Huberman, un narrador testigo que nos relata todo lo que ocurrió durante su estadía en Bosque del Mar. La novela consta de 34 capítulos breves y, en total, tiene solo 149 páginas por lo que se lee muy rápido.

Se trata de una novela policial tradicional, similar a las de Agatha Christie, pero que transcurre en Argentina en la década del cuarenta, lo que le da un toque especial. Cumple con las características propias de este tipo de novelas: una muerte misteriosa, varios sospechosos y una resolución final. Muchos consideran que esta novela es, en realidad, una parodia de las novelas policiales de la época. El libro tiene fragmentos humorísticos. Un personaje muy gracioso es la dactilógrafa, que se la pasa matando moscas.

Me gustaron mucho las imágenes que crearon los autores, como el hotel rodeado de arena, el velero abandonado en la playa, el cangrejal y la tormenta de arena que dura varios días. Con respecto a los personajes, me sorprendió encontrar a una "colega" en la novela. Mary es una traductora literaria, que se dedica a traducir novelas policiales. Esta novela nos muestra cómo se ejercía esta profesión de un modo artesanal en aquellos años. Mary escribía a mano o con una máquina de escribir. En su habitación, tenía los libros que había traducido como así también los borradores de sus traducciones (anotaba varias opciones para la traducción de una oración hasta que encontraba una que le gustaba). No debemos olvidar que Ocampo y Bioy Casares trabajaron como traductores literarios. También me sorprendió encontrar un personaje que tiene el mismo nombre de pila que mi papá (el comisario Raimundo Aubry). Se ve que Raimundo era un nombre bastante común por aquel entonces.

Luego de leer la novela, dudé sobre cuántas estrellas ponerle en Goodreads. Sería 3,5 de 5, pero como siempre  redondeo para arriba, quedó en 4 estrellas. No es un gran libro, a muchas personas tal vez le resulte muy simple la trama, en comparación con otras novelas. Sin embargo, me resultó muy entretenida además de contar con el encanto de ser el único libro que escribió de forma conjunta el matrimonio Ocampo-Bioy Casares, dos de mis escritores argentinos preferidos. Es un libro ideal para leer en el verano, en la playa, cuando uno quiere evadirse un rato de la realidad y las preocupaciones cotidianas.

1 comentario:

  1. Hola :)
    Nunca leí nada de Bioy Casares y tengo ganas de probar al autor. Este tiene pocas páginas así que es un buen candidato para comenzar, además de que parece interesante. Como decís tiene un aire que recuerda a Agatha Christie, me lo anoto para ver qué me parece.
    Gracias por la reseña, saludos!

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