sábado, 15 de septiembre de 2018

Reseña: An Autobiography (Agatha Christie)

En el verano, leí Huellas en el desierto, una novela de Gabriela Margall donde se cuenta la historia de amor entre Agatha Christie y su segundo esposo, el arqueólogo Max Mallowan, un hombre mucho más joven que ella (pueden leer la reseña aquí). Quedé tan enganchada con la vida de Agatha, quien es una de mis escritoras preferidas, que decidí comprarme su autobiografía. Este libro lo terminó de escribir a los 75 años, pero recién se publicó después de su muerte. Yo compré una edición en inglés en tapa blanda en Book Depository.

Agatha abre su corazón ante el lector y nos relata sus vivencias. Lo hace de una manera muy cálida. Es como si tomáramos el té con Agatha, mientras ella nos cuenta anécdotas de su vida. Va contando todo en orden cronológico. Dedica varias páginas a su infancia. Sé que para algunos esta parte puede ser un poco densa, pero a mí me gustó igual porque me alegra saber que tuvo una infancia muy feliz junto a sus padres y sus hermanos. A través de estos capítulos, conocemos de primera mano cómo se vivía en la época victoriana. Un detalle muy divertido es que de chica la consideraban la "lenta" de la familia. A Agatha siempre le gustaron diferentes ramas del arte. Por ejemplo, quiso ser cantante de ópera, pero le dijeron que no tenía las condiciones necesarias.

Durante su adolescencia escribió poemas, algunos se los publicaron en diarios. También escribió algunos cuentos. Al principio se veía como una escritora amateur y no tenía intenciones de ser profesional. Un día habló con su hermana, a la que también le gustaba escribir, y le dijo que alguna vez le gustaría escribir una novela policial. Entonces hicieron una especie de apuesta, pero sin apostar nada, y la hermana dijo que Agatha nunca iba a poder escribir una novela de este género.

Durante la Primera Guerra Mundial, Agatha trabajó como enfermera y en una farmacia donde se preparaban medicamentos. Fue allí donde se le empezaron a ocurrir ideas para escribir una novela policial. Finalmente la escribió y la envió a varias editoriales que se la rechazaron hasta que por medio de unos contactos logró que una editorial se la publicara. Sin embargo, le hicieron hacer algunos cambios. Se trata de The Mysterious Affair at Styles (El misterioso caso de Styles).

También durante la Primera Guerra Mundial, Agatha se casó con Archibald Christie que estaba en la Fuerza Aérea británica. Más tarde tuvieron una hija, Rosalind. Luego de la guerra, siguió escribiendo novelas. A Agatha le gustaba mucho viajar y en la década del veinte hizo un viaje con su marido en el cual recorrió un montón de países y hasta aprendió a surfear.

Luego de su divorcio (Agatha no cuenta nada acerca de su misteriosa desaparición en esa época), viajó a Medio Oriente y conoció a Max, su segundo esposo. En estos capítulos, se cuenta lo mismo que en Huellas en el desierto, por lo que podemos ver que Gabriela Margall se documentó muy bien para escribir su novela y que tomó como base esta autobiografía.

Sorprende mucho leer que, a pesar de su gran éxito literario, Agatha no se sentía escritora. Cuando tenía que llenar formularios, en la parte de ocupación ponía mujer casada. Luego de casarse con Max, Agatha comenzó a viajar con él y a acompañarlo y ayudarlo en su trabajo como arqueólogo.

Obviamente, Agatha también nos habla sobre cómo se le ocurrían las tramas (anotaba cosas en cuadernos) y lo que sentía por sus personajes. En un momento dado empezó a escribir otras cosas: novelas románticas que firmaba con el pseudónimo de Mary Westmascott. Como no le gustaban las adaptaciones teatrales de sus libros, comenzó a hacerlas ella misma, y así descubrió que le resultaba más fácil escribir obras de teatro que novelas. Un dato de color es que pensaba que su obra La ratonera solo iba a durar unos meses (todavía está en cartel).

Agatha y Max participaron de la Segunda Guerra Mundial. Su hija Rosalind se casó, pero su marido falleció en la guerra. Me gustaron los capítulos sobre las dos guerras mundiales porque nos muestran el costado cotidiano de vivir en medio de una guerra, aspecto que no encontramos en los libros de historia. Después de la Segunda Guerra Mundial, Agatha volvió a las excavaciones junto a su marido Max.

En resumen, la autobiografía de Agatha Christie es un libro que debería leer todo fan de esta gran escritora de historias policiales. Si bien no encontrarán grandes revelaciones ni ningún escándalo familiar revelado, la conocerán más como persona y estoy segura de que la admirarán más todavía.

1 comentario:

  1. Leí este libro hace un tiempo y me gustó muchísimo. La vida de esta mujer es realmente interesante. No tengo el libro fresco en la memoria, pero recuerdo que también me gustaron los capítulos de las guerras, me resultaron interesantísimos.

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